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Eucalipto - eucalipto

Eucalipto - eucalipto


Eucalipto

El eucalipto, nombre común del eucalipto, pertenece a la familia Myrtaceae y es un árbol originario de Australia. Su género abarca una gran cantidad de especies: de hecho, hay más de 500.

El eucalipto toma su nombre de los términos griegos "eu" - con el significado de "bueno" - y "kalùpto" - con el significado de "ocultar" - ya que en su conformación los pétalos esconden el resto de la flor. Es un árbol arbóreo y siempre verde con un gran desarrollo, que puede alcanzar más de 25 metros de altura. Es un árbol con un importante valor estético: el tronco se caracteriza por un apreciado moteado, mientras que la copa, con el paso de los años, acaba adelgazando y disminuye su belleza. Por lo general, las plantas de eucalipto se utilizan como ejemplares de árboles y, a menudo, se insertan en jardines arbolados, ya que proporcionan, en virtud de su grandeza, condiciones de sombra decididamente favorables para los árboles y arbustos del bosque.

Como se mencionó, su corteza es muy considerada a nivel estético y no es raro que se cultiven plantas de este tipo por este mismo motivo.


Hojas, flores

Las hojas de eucalipto son persistentes y renovables. Ovales en la edad temprana de la planta, con el tiempo se vuelven lanceolados y tienen un color verde plateado. También son espesos, brillantes y aromáticos. En cambio, las flores son blancas, amarillo cremoso o rosadas o rojas, según la especie. Sin embargo, todos tienen estambres prominentes y, con el inicio de la temporada primaveral, aparecen agrupados en racimos.


Exposición

El eucalipto es una planta que necesita una exposición total al sol. Sin embargo, no le gusta el sombreado, ya que podría causar fácilmente una caída prematura de las hojas. El clima favorito de la planta es templado y cálido. La condición ideal para el árbol es un sitio marítimo.


Cultivo y suelo

El comienzo o mediados del verano es la época del año en la que es recomendable plantar el eucalipto. Es preferible que la altura de la planta no supere los 30 centímetros, el suelo que rodea a las plantas jóvenes debe mantenerse húmedo y equipado con una estaca durante el primer año de vida. También es recomendable proteger el tallo con paja o cilicio cuando llegue el primer invierno. Otra operación a realizar es proteger las plantas jóvenes de los vientos fríos mediante la construcción de una barrera con una red cortavientos a su alrededor y es importante saber que a las raíces de estos árboles no les gusta en absoluto que las molesten. Por lo tanto, es mejor plantar el árbol en su posición permanente desde que es joven.

Por último, el eucalipto, una planta muy rústica, se adapta fácilmente a cualquier tipo de suelo, ya sea calcáreo o arcilloso.


Poda

La poda de eucalipto no es imprescindible. Después del primer año de vida, de hecho, el árbol debería tener la capacidad de sostenerse sin necesidad de un aparato ortopédico. Sin embargo, si esta condición no se presenta, es necesario acortar el tallo hasta que alcance los 2-3 centímetros del suelo. En verano conviene ralear los brotes que crecen con el tiempo a partir de la base engrasada y dejar solo uno de estos, que posteriormente se convertirá en el tallo principal. Hacerlo fomentará la formación de un sistema de raíces muy fuerte, de modo que el árbol tenga la capacidad de sostenerse por sí solo.


Regando

El eucalipto resiste mucho tiempo sin agua. En verano, sin embargo, es mejor regar el árbol cada dos o tres semanas.


Propagación

En primavera, por semilla o por esquejes semi leñosos.


Parásitos

El eucalipto suele ser una planta fuerte y saludable, no particularmente propensa a las enfermedades. Las plantas con mayor riesgo son las más jóvenes que pueden estar sujetas a ataques de pulgones o cochinillas. Más graves son las enfermedades fúngicas que causan daños a la planta, entre estas la más frecuente es la desfiguración del follaje. En ambas situaciones es necesario intervenir con fumigaciones útiles para los casos.


Eucalipto: Especie

Hay, como se dijo inicialmente, cientos de especies diferentes de eucalipto. Discutiremos dos de los más comunes aquí.

Eucalyptus niphophila: puede alcanzar alturas de 6 metros y tiene un crecimiento inicial lento que se acelera con el tiempo. Tiene hojas lanceoladas, gruesas y verdes, pero también glaucas. A una edad temprana, la corteza adquiere un color blanco azulado, mientras que con el tiempo, desgarrándose año tras año cuando llega el otoño, la tonalidad se vuelve crema, variando también en varios otros matices, desde el gris al marrón rojizo. Las ramas son rojas durante la temporada de invierno, mientras que en primavera se cubren progresivamente por una pelusa de color blanco azulado. La niphopilia es sin duda una de las plantas más rústicas entre los eucaliptos.

Una segunda especie muy extendida es el eucalipto pacifolra. Puede alcanzar una altura de 20 metros en 12 años y se considera muy similar al anterior. Se diferencia de la nifofilia en que carece de ramitas cubiertas de pelusa. Su corteza, de fuerte impacto estético, es descamada y está bordada con rayas gris oscuro o blancas.



Video: Cómo cuidar los Eucaliptus